No a la Globalización de nuestro idioma

Artículo de opinión sobre el fenómeno de la globalización idiomática.

<b>Octubre 2001</b>
Octubre 2001


No a la globalización de nuestro idioma

Salvemos su identidad

Mara Trucco

La pureza del idioma, algo tan preciado yque parece ir extinguiéndose.

Todos sabemos de su importancia, y mas aún si tenemos en cuenta que esta polémica, fue dirimida hace casi setecientos años por Dante Alighieri cuando defendió al italiano de Toscana contra el latín oficial, dando de esta manera, licencia a la evolución popular y académica de las lenguas europeas.

Sin embargo, en estos tiempos, los cambios son incesantes y nunca sabremos con verdadera justicia en que momento esos cambios que respectan al idioma obedecen al germen de una evolucion o, en realidad son el principio de una decadencia.

En nuestros días los argentinos nos encontramos tambien en una crisis lingüística, que se denota en el empobrecimiento del habla cotidiana y en la incorrección del idioma escrito.

En la precipitada y ansiosa Argentina de nuestro tiempo, el idioma ya ni siquiera es un don de los oradores oficiales y politicos. Por lo general, salvo raras excepciones, todos hablan mas o menos mal.

La televisión, elemento comuncacional, insertado en cada hogar, que participa en los momentos de la vida de toda la familia, es un ejemplo por demas evidente de este deterioro, ya que esta signado por estragos féneticos, en los que abundan las cacofonias, sonidos asperos, hiatos, monosilabos sucesivos y algunos solecismos que determinan que muchas veces el lenguaje sea ininteligible o verdaderamente desagradable.

Los especialistas consideran que este mal obedece a la pérdida del hábito de la lectura, que arrastra consigo la pérdida del hábito de la escritura, la que a su vez, "desacostumbra" al pensamiento a funcionar en orden.

Diversas son las causas que contribuyen a que este problema aumente dia a dia, una de las mismas seda, por ejemplo, el vertiginoso caudal de informacion urgente, lo que determinada que todo acontecimiento se transforme en un relámpago informativo de segundos, obviando la elocucion o la escritura analítica.

Sabemos que la palabra define y que es la palabra la que nos permite llegar a los otros, pero ... ¿Cómo cuidar esas palabras?; ¿Cómo utilizar correctamente cada una de esas palabras si tenemos en cuenta que la mayoria de nuestros adolescentes se comunican generalmente con un vocabulario de 60 o 70 palabras, las que usan o combinan hasta el cansancio, y en las que utilizan las mismas palabras para hacer referencia a disimiles situaciones, personas o objetos?

Por otro lado, es inevitable la incorporación de vocablos extranjeros, principalmente del inglés, con los que muchas personas hacen un equivocado exhibicionismo al creer que les da mas jerarquía el introducir un "sorry" en sus conversaciones sociales.

Agregado a todo esto, muchos adultos piensan que si copian un poco el vocabulario de los jovenes, el inexorable paso del tiempo no les caera encima, por lo que no es raro escuchar:- Estoy "recopado" o la tengo "reclara"

La pregunta es: ¿Debemos salvar el idioma?

La respuesta definitivamente es SI.

Es evidente que la sociedad lo reclama, y muchos saben de la necesidad de poder leer de manera comprensiva y de saber escribir cartas o armar un curriculum, ya que en un momento donde los empleos son escasos el conocimiento se convierte en algo sumamente necesario y el dominio del idioma deja de ser solo un adorno utilizado por algunos y pasa a convertirse en un elemento vital para todos.