Artista por naturaleza

Helen Beatrix Potter ocupa un lugar destacado en la historia de la literatura infantil desde principios del pasado siglo XX, como la creadora de un universo único y maravilloso de ilustraciones de animales domésticos y silvestres, perdurable hasta nuestros días.

Mayo 2009

  • Artista por naturaleza

El universo de Beatrix Potter

Por Fernando Del Rio

Helen Beatrix Potter ocupa un lugar destacado en la historia de la literatura infantil desde principios del pasado siglo XX, como la creadora de un universo único y maravilloso de ilustraciones de animales domésticos y silvestres, perdurable hasta nuestros días.

Enamorada de la naturaleza y defensora de la ecología, Beatrix Potter dotaba a sus criaturas de características propias del género humano: desde vestimentas con grandes detalles hasta posturas y actividades diversas, en escenas campestres, familiares y hogareñas en su mayor parte.

Se va dibujando una vida…

Esta magnífica ilustradora británica nació en julio de 1866 y fue criada en el seno de una familia de clase media alta, de costumbres victorianas. Ruppert Potter, su padre, abogado de profesión (nunca ejerció, ya que pasaba el tiempo en clubes de caballeros) sentía una gran pasión por el arte y la fotografía. Su madre, Helen Leech, provenía de una familia acaudalada, relacionada con la industria textil en la zona de Lancashire.

La familia Potter vivía en una gran mansión de tantas habitaciones como criados e institutrices y rodeada de un extenso parque en Bolton Gardens, Kensington. Una vida holgada y el poco trato social que sus padres demostraban, llevaron a la pequeña Beatrix a criarse sin amistades: casi no había niños en las cercanías de la gran casa. Es así que sus padres confían su crianza en una institutriz y no en un colegio, según lo que era común en esa época para una niña. Esta institutriz le enseña lectura, música y arte.

Beatrix adquiere una personalidad introvertida, reservada, tímida. Encerrada tanto dentro de sí misma como en su aspecto exterior. Como ella misma refiere en su Diario, cuando dice que la vestían “como si estuviese siempre a punto de salir para la iglesia”.

Sin embargo, a pesar de una vida en apariencia feliz y segura, Beatrix no era una joven que aceptaría fácilmente la falsa rigidez de la moral victoriana. Cada paso de su existencia demuestra, como veremos, la lucha por romper con ese entorno tan contradictorio y agobiante a la vez.

En 1872 (cuando Beatrix tenía por entonces seis años), nace Bertram, su hermano, con quien comparte sus descubrimientos y aventuras de animales y plantas por los bosques y campos de Escocia, residencia habitual de la familia durante el verano.

Y es en esos lugares de ensueño donde hallará los elementos que darán forma a sus obras posteriores: las ilustraciones de animales y plantas de la campiña que la harán célebre en todo el mundo. Comienza con una minuciosa observación, un cuidadoso registro y unos detallados dibujos de tritones, caracoles, tortugas, ranas, lagartos, ratones y conejos, entre otros muchos animalitos.

Estudió particularmente los líquenes y los hongos de la zona y con ayuda de su tío, Sir Henry Roscoe, decide presentar sus observaciones sobre Botánica (una hipótesis sobre el modo de criar esporas) al Real Jardín Botánico de Kew y a la Sociedad Linnean. Pero pronto su pasión por la naturaleza se enfrentaría a la rigidez de la sociedad machista de entonces que no permitía la entrada a las mujeres a ese tipo de instituciones

ni a sus conferencias: debe recurrir a otra persona para exponer su disertación sobre la germinación de las esporas. Pese a que su estudio no tuvo mayor trascendencia, con el tiempo la Botánica reconocería que sus descubrimientos no eran del todo errados.

Un conejo llamado Pedro…

En 1890, la editorial Hildeshmer y Faulkner se interesa en sus dibujos y se los compra para decorar tarjetas de Navidad. Esta nueva puerta en la vida de Beatrix supone una apertura de su arte a un mayor número de niños y niñas, así como también una independencia económica.

Poco tiempo después, hacia 1893, nace la primera historia escrita e ilustrada por ella misma: “The tale of Peter Rabbit” (“Pedro, el conejo travieso”, “El cuento de Perico, el conejo travieso”, según las distintas traducciones). Este cuento para niños se inspira en la correspondencia que mantenía con Noel Moore, el hijo de cinco años (que estaba enfermo y en cama) de su antigua institutriz.

Miss Potter no imaginaba aún que finalmente había encontrado el oficio que ocuparía el resto de sus días. La historia de “Pedro, el conejo travieso” empezaba más o menos así:

“Mi querido Noel: como no sé que escribirte, te contaré el cuento de cuatro conejitos llamados Pelusa, Pitusa, Colita de Algodón y Pedro…”

Ese antiguo relato escrito al pequeño Noel se convertiría en libro casi diez años después. Cuando la presenta para publicar, es rechazada por seis editores, por lo que decide solventar personalmente una edición mínima de alrededor de 250 ejemplares que distribuye entre sus familiares y amigos. El formato de los libros era muy pequeño, de cinco por cuatro pulgadas, con poco texto y una ilustración distinta por cada página. El éxito fue inmediato.

Tiempo después, en 1902, trabaja con la editorial Frederick Warne and Co., que extiende la edición a 8000 ejemplares, agotados en pocas horas. Miss Potter supervisaba cada una de las etapas del proceso de producción de sus libritos: desde pruebas de imprenta, colores, diseño, mínimos detalles en acuarelas hasta las traducciones al francés.

Fue, además, la primera en crear y patentar el muñeco de Peter Rabbit, personaje que se convertiría en el primer juguete nacido de un relato para niños y en el primer artículo de merchandising.

Tiempos de prosperidad y soledad…

De a poco, Beatrix veía incrementar sus ingresos de manera notable. Con las ganancias obtenidas por seis libros publicados adquiere una granja en Near Sawrey, lugar donde nacen más historias y personajes.

En 1905 se compromete con Norman Warne, el hijo de su editor, enfrentando la oposición de sus padres (a pesar que Beatrix era ya una mujer adulta) a un matrimonio inapropiado para alguien de su clase. Si bien ella estaba decidida a hacer caso omiso a la voluntad de sus progenitores, una anemia terminó con la vida de Norman poco tiempo después.

Beatrix se recluye en su granja. Son los animales que cría su única compañía y los personajes de sus historias por nacer…

En 1913, William Heelis, su abogado, amigo y asesor le propone matrimonio. Miss Potter acepta la propuesta, nuevamente enfrentando a su familia.

Los años siguientes convierten a Beatrix en una experta criadora de ovejas Herdwick, siendo en 1930 la primera mujer presidenta de la Asociación que nuclear a los criadores de estos ovinos. Ecologista apasionada, continuó con la adquisición de tierras y criando animales con la idea de preservar la naturaleza ante el inminente avance del turismo y la industrialización.

A causa de un problema creciente de vista, poco a poco se va alejando de la escritura, para dedicarse a su nueva actividad de conservacionista.

Un legado que perdura en el tiempo…

Beatrix Potter escribió 23 libros en total, siempre en un formato pequeño, cómodo y accesible para los niños que se acercaban a la lectura. Entre estos maravillosos libritos se pueden mencionar, según su traducción al español, los siguientes:

“El cuento de Perico el conejo travieso”, “El cuento de la ardilla Nogalina”, “El cuento de los dos malvados ratones”, “El cuento del gato Tomás”, “El sastre de Gloucester”, “El cuento de la oca Carlota”, y muchos otros más. Su última obra, “El cuento del cerdito Robinson”, se publica en 1930.

El 22 de diciembre de 1943 Beatrix Potter muere. Lega su granja y 4000 acres de tierras vecinas también de su propiedad al National Trust, contribuyendo así a la creación del Parque Nacional de Lake District.

Su casa se conserva intacta al momento de su partida para recibir a aquellos que quieran conocer un poco más de cerca el entorno de esta extraordinaria artista.

El mundo de Beatrix Potter se ha multiplicado en nuestros días: infinidad de sitios web y hasta una película (“Miss Potter”; 2007) recrean su apasionante vida y su constante lucha contra las convenciones de la época.

Sin lugar a dudas, el mayor legado son sus ilustraciones. Ellas nos cuentan historias por sí solas y transmiten toda la dulzura, sensibilidad y ternura de Beatrix hacia los niños.

Sus animalitos, tan reales, esperan ser descubiertos, mirados y tocados por manitos pequeñas asombradas y titubeantes, ojitos curiosos que descubren el maravilloso mundo de los libros de cuentos…

Sitios web relacionados y fuentes de ilustraciones y textos:

www.peterrabbit.com (en inglés)

http://www.beatrixpottersociety.org.uk/ (en inglés)

http://www.triviumpursuit.com/blog/2007/01/27/home-spun-artists-historical-sketches-beatrix-potter/ (en inglés)

http://uncajonrevuelto.arte-redes.com/?p=403

Buscador Google de Imágenes:

http://images.google.com.ar/images?hl=es&q=Beatrix+Potter&btnG=Buscar+im%C3%A1genes&gbv=2&aq=f&oq=

Wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/Beatrix_Potter