<b>Noviembre 2002</b>
Noviembre 2002



En el juego serio de recordarte de mi niño

fatigado de misterio y luna

-en la infancia todo es situación de alcance­

pleno en la fe de ti, seguro de tu impresencia,

presintiendo todo lo simultáneo

y alejando, sin sistema, todo lo alterno separado,

enajenando firmes dependencias

libre, solitario, invariante

recordándote

reivindicando mi mejor espacio

instaurando en todas las lineas de tu tiempo

recordarte

reinventar acuerdos entre corazones

aunque yerre en cualquier pasado

-con las luces salidas del sueño­-

verte así

repasarte

es traicionarte

des-dibujarte

en el perfil mas segura de tu génesis

para perderte

en la mas real incertidumbre del ahora

evocarte, retenerte, remembrarte

quizás lo que amamos del presente

es la secreta trama de su trayecto

-victoria de un relato agradecido­

como cadenas generando libertades

o como historias que soslayan muros

¡cuánta relación de fama

para renovar en la memoria

la gloria de cada monumento!

recordarte es rebautizar asombros

como toda oración que redime nombres

y evoca en cada etapa de su ruego

el inmoral recurso de tu imagen

recuperando cada cruz y cada luz

-potencia de la promesa

y promesa de la potencia-

en el don nuestro de cada noche.



José Abraham Ríos

12 de agosto de 2002

(En ocasión de visitarlo en Puebla, el escritor y pensador mexicano, dedico este poema a Graciela Rosa Gallelli y Norma Salles)

por Asociación Argentina de Lectura