El ensayo

Las librerías de Buenos Aires empezaron a llenar sus mesas con libros que se alejaban de lo estrictamente literario para ofrecer otra propuesta: el ensayo.

Agosto 2010

Preferencias lectoras: El ensayo

*Graciela Rosa Gallelli*

Hace ya diez años -o nueve, para algunos- esperábamos conmovidos el inicio de un nuevo siglo... Parecía que el cambio de hoja en el almanaque significaría un cambio radical en casi todo el mundo que nos rodeaba... Pero no fue así; en algunos aspectos, la sociedad acentuó cambios que ya se perfilaban en el siglo anterior - para bien o para mal, no es la intención de este artículo emitir juicios de valor en lo que respecta a costumbres y hábitos sociales -en otros aspectos, todo siguió igual. Sin embargo se produjo un cambio importante en el ámbito de las preferencias lectoras de jóvenes y adultos; de pronto, las librerías de nuestra ciudad -Buenos Aires- empezaron a llenar sus mesas con libros que se alejaban de lo estrictamente literario para ofrecer otra propuesta: el ensayo.

Este surgimiento no significa que el lector haya dejado de leer literatura, pero nunca como en los últimos años, se vieron estanterías, vidrieras y hasta "pilas de libros" relacionados con temas de la actualidad social y política que nos toca vivir.

Se podría aventurar una clasificación temática de estas "nuevas" propuestas lectoras y las razones posibles de su vigencia. En primer lugar, la permanencia del régimen democrático -más allá de las irregularidades propias de todo sistema de gobierno- permitió la aparición de numerosos textos referidos tanto a los poderes que nos gobiernan como a los hombres, en su sentido genérico, que los ejercen. Nos encontramos entonces con una cantidad significativa de biografías -autorizadas o no- de los hombres públicos más relevantes de los últimos veinte años. Basta citar algunos: El Dueño, de Luis Majul; El Pibe, de Gabriela Cerruti; El Che Guevara, de Hugo Gambini, Entre dos fuegos, de Martín de Biase (la vida del Padre Mugica); El Ángel Negro, de Rodolfo Palacios (Robledo Puch, asesino múltiple)...

El festejo del Bicentenario se vio reflejado también en la publicación de numerosos ensayos relacionados con la historia de los primeros pasos hacia el nacimiento de nuestra Nación. Entre ellos se destacan 1810, de Felipe Pigna; Amor,traición y muerte en la Revolución de Mayo, de Silvia Miguens; Sociedades secretasde la historia argentina, de Sergio Gaut vel Hartman; Morir por la patria, de Juan Jacobo Bajarlía; Romances turbulentos de la historia argentina, de Daniel Balmaceda...

La realidad conflictiva que nos toca vivir día a día lleva también a buscar refugio en lecturas que se relacionen con la espiritualidad, más allá de doctrinas ocultos religiosos. Algunos líderes espirituales ofrecen su guía para facilitar el camino diario, tal el caso de Deepak Chopra, de Isha, de Paulo Coelho o de Jorge Bucay para nombrar sólo algunos de los más recientes, pero vale destacar la vigencia de quienes hace años transmiten sus enseñanzas a través de varias generaciones como Dalai Lama, en En mis propias palabras o Nelson Mandela en El legado de Mandela depositado en Richard Stengel quien se convirtió en su biógrafo circunstancialmente.

La preocupación por la salud -tanto física como psíquica- en una sociedad que no quiere envejecer y que apuesta a una mejor calidad de vida, ayudada por los avances de la medicina, dio lugar a la vigencia de ensayos relacionados con la alimentación, con las medicinas alternativas y con la difusión de conocimientos relacionados con las enfermedades más comunes. Así nos encontramos con escritos como El milagro de la nutrición ortomolecular, de Pablo de la Iglesia; Guía paracelíacos y Artritis , ambos de Diego Martínez; La salud emocional, de Alicia López Blanco; De la A a la Z, de la Z a la A , dos libros en uno sobre el sobrepeso y la delgadez, escrito por el Dr. Máximo Ravenna; El caballero de la armadura oxidada, de Robert Fisher, entre muchos otros.

La necesidad de lecturas auxiliadoras dio lugar a la aparición de libros deautoayuda, que responden a variadas temáticas. Cabe nombrar títulos como Chocolate caliente para el alma que no se rinde, de J. Canfield y M. Hansen; Ilusiones, de Richard Bach; Pasiones tóxicas y Gente tóxica, de Bernardo Stematea; El lenguajesecreto del cuerpo, de Nicola Fébre; Oratoria, el mágico poder de la palabra, de William J. Spencer, entre muchos otros. También la autoayuda se mezcla con el humor como en el caso de Mujeres de 50 y de 60 + IVA y de Solas, solos, parejas, de Susana Martín.

Y no podían faltar, en el Siglo XXI, los libros relacionados con la psicología.disciplina que, nacida en el siglo XX, ocupó un lugar de preferencia entre individuos de distintas formaciones, clases sociales y franjas etarias. Y aquí aparece un tema que ha despertado el interés de médicos, docentes, asistentes sociales y de todos aquellos que trabajan con el ser humano desde distintos puntos de vista; se trata de Resiliencia. Nuestra capacidad de recuperación ante los obstáculos, del Lic. Roberto Lorenzo. También nos encontramos con Mujeres que corren con lobos, de Clarissa Pinkola Estes; Historias de diván, de Gabriel Rolón y una amplia *Historia de laPsicología,* de Antoine Badin.

Hasta aquí, una breve síntesis de algunos libros que han alcanzado gran difusión por haber despertado el interés de lectores y de no lectores de literatura, cuya vigencia sigue viva en el siglo XXI, a pesar de lo expuesto en este artículo y a pesar, sobre todo, de algunos "negros vaticinios" sobre la desaparición del libro de ficción.

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