Aventuras del Capitán Bancalari de Fernando Sorrentino

Reseña del libro Aventuras del Capitán Bancalari de Fernando Sorrentino

<b>Noviembre 1999</b>
Noviembre 1999


El placer de leer libros para chicos

Un presente con futuro

Aventuras del Capitán Bancalari de Fernando Sorrentino

(Ed. Alfaguara, Bs. As. 1999, pp. 90)

María Ruth Pardo Belgrano

Leer Aventuras del Capitan Bancalari es como una oleada de aire fresco. Un incursionar en un pintoresco humor de la primera a la última página.

Fernando Sorrentino con habilidad, inteligencia y bagaje literario, crea un mundo alegre y farsesco similar, tanto en personajes como episodios, en esquema y en situaciones, al de los cuentos tradicionales pero, al reyes. El protagonista Alejandro Guillermino Bancalari, no es un príncipe sino "un humilde ordenanza de la Casa de Gobierno ... el numero uno de los bellos elegantes", con "cierto aire de compadrito porteñio" que adornaba "con amagues y quiebres de bailarín de tango". Logra conquistar, con sus atractivos, ala heroína, Rosalia Rosaura Rosales de la Rosaleda, que no es una princesa sino la dueña de la estancia El Rosedal. La boda a diferencia de los viejos relatos se concreta de inmediato y mas por insistencia de ella que por prisa de el. El conflicto, originado por tres vecinas "feas, chismosas y antipáticas", se centra en el abandono del hogar por parte de Alejandro Guillermino. El héroe, solo, sin recursos, se dirige al palacio del rey Boytus Quincuagésimo Cuarto quien de soberano solo tiene la corona: "Era flaquísimo y semicalvo, y gastaba anteojos de bastante aumento. Usaba eternamente el mismo traje pálido, raído y zurcido, la misma vieja camisa celestosa y la misma corbata deshilachada, de color entre violeta y azul marino.

Siempre había polvo sobre sus enormes zapatos negros."

Como en muchos cuentos maravillosos, Alejandro Guillermino pasa por tres pruebas que resuelve gracias a los sabios consejos boitusianos y, tras veinticinco años de alejamiento y una serie de aventuras, regresa, con una enorme fortuna, junto a Rosalia Rosaura Rosales de la Rosaleda.

La magia está presente en personajes como Boytus que es eterno, "ya estaba en este mundo en el principio de los tiempos y seguiría estando el día de la consumación de los siglos", en la inclusión del legendario Merlín, en Serafina Fabularia, bella dama metamorfoseada, por curiosa, en serpiente de cinco colores -como en el Príncipe Rana-, estado que supera a raízz de la prudencia de Alejandro Guillermino.

Otros personajes de extracción literaria se insertan en la historia como el autóctono Martin Fierro y los extravagantes goliardos, viajeros a través del tiempo, y Gongora Hiperbaton quienes, sin perder sus notas originales, refuerzan el humor y nos aproximan al absurdo. Un absurdo con reminiscencias de Alicia. Tal el caso de las ininteligibles explicaciones de Boytus entre los términos bebida y bebestible y la conclusión: "Bebida mas bebida da bebestible. Bebida más bebestible da bebida." Juegos lingüísticos que se acentúan en el episodio de Gongoro que "hablaba en español barroco" y Alejandro Guillermino "le respondía en sanata", o las confusas lecturas de Tití.

Aventuras del Capitan Bancalari tiene una clara intención: hacer reir. Episodios ocurrentes e invenciones verbales, expuestos con fuerza expresiva, quizá, imagen de nuestra época, una época contradictoria, de crisis, donde to do es posible, se ofrece a los lectores como una propuesta para disfrutar, compartir, entablar un dialogo con el autor.